LA ESTRUCTURA LITERARIA DEL LIBRO DE DANIEL: PRIMERA PARTE

Sunday, June 16th, 2013

El estudio de las profecías del Libro de Daniel requiere que se haga un estudio previo o se conozca de antemano la estructura literaria de este libro y de sus visiones. Este conocimiento es importante porque le concede al intérprete de dicho libro la ventaja de ver de una manera gráfica y global la secuencia de los reinos, el tiempo de su dominio, la naturaleza de sus eventos y el tiempo de su cumplimiento.

El libro de Daniel tiene una estructura concéntrica, basada en los dos idiomas de su escritura. Es decir, este libro fue escrito en su comienzo y en su final en el idioma hebreo, mientras que en el centro fue escrito en arameo. Esta estructura concéntrica se ilustra de la siguiente manera:

 

A.  Dan. 1:1-2:4a

B.  Dan. 2:4b-7:28

A’  Dan. 8:1-12:13

Hebreo

Arameo

Hebreo

 

Como se observa en la gráfica de arriba, el profeta Daniel utilizó el idioma hebreo al principio y al final de su libro, mientras que en el centro utilizó el idioma arameo. Este tipo de estructura es conocido como estructura concéntrica o quiasmo.

Además, el Libro de Daniel se divide literariamente en dos quiasmos o estructuras concéntricas. La primera de ellas cubre desde el capítulo 2 hasta el capítulo 7, mientras que la segunda abarca desde el capítulo 8 hasta el capítulo 12. Estas dos divisiones estructurales concuerdan con el texto arameo (Dan.  2:4b-7:28) y el texto hebreo (Dan. 8:1-12:13). La sección que inicia el libro (Dan. 1:1-21), que también fue escrito en hebreo, es la introducción.

 

La primera división del libro de Daniel

 La primera división del Libro de Daniel, que comienza en el capítulo 2 y termina en el capítulo 7, se distingue de la segunda división porque contiene dos reportes proféticos de largo alcance (2, 7), dos reportes proféticos de corto alcance (4, 5) y dos relatos históricos de liberación milagrosa (3 y 6).  Estas seis unidades literarias, al seguir una secuencia genérica-temática, forman una estructura quiástica o concéntrica.

La primera unidad de esta estructura es el reporte del sueño de Nabucodonosor, que predice el surgimiento y dominio de cuatro reinos mundiales y, después, el reino de Dios (Dan. 2). Luego sigue el relato histórico de la liberación de tres jóvenes hebreos del horno de fuego (Dan. 3). Después está el reporte profético sobre el juicio del rey Nabucodonosor (Dan. 4). En cuarto lugar aparece el reporte profético sobre el juicio del rey Belsasar (Dan. 5). En quinto lugar se presenta el relato histórico de la liberación de Daniel del foso de los leones (Dan. 6). Y en sexto lugar está el reporte profético del sueño de Daniel, que predice el surgimiento y dominio de cuatro reinos mundiales y, después, el reino de Dios (Dan. 7).

Cada una de estas unidades se distingue por su género literario y su contenido temático, como lo podrá ver en la próxima gráfica. Ellos son los eslabones de los paralelismos que forman el quiasmo o la estructura concéntrica de la siguiente manera:

 

Dan. 2

Dan. 3

Dan. 4

Dan. 5

Dan. 6

Dan. 7

profecía

del fin

relato

histórico

profecía

cumplida

profecía

cumplida

relato

histórico

profecía

del fin

cuatro reinos

y

el reino de Dios

liberación

de

3 hebreos

juicio de

un rey

juicio de

otro rey

liberación

de

Daniel

cuatro reinos

y

el reino de Dios

 

Como se nota en la estructura de arriba, la primera unidad literaria y la sexta unidad hacen un paralelismo mediante su género literario (profecía) y su contenido temático (cuatro reinos). La segunda unidad literaria y la quinta unidad son también unidades genéricas y temáticas paralelas. Finalmente, la tercera y la cuarta unidad tienen también el mismo género literario y el mismo contenido temático, mediante las cuales se forma el paralelismo que está en el centro. De esta manera, o mediante los paralelismos genérico-temáticos, el autor del libro construyó esta estructura concéntrica y resaltó el tema del juicio divino en su centro.

Así como la primera división del Libro de Daniel tiene su propia estructura literaria, así también cada una de sus profecías del fin tiene su estructura particular, que muestra la secuencia temática o cronológica de sus predicciones.  Seguramente, este conocimiento estructural de las profecías del fin le ayudará al intérprete de esas profecías a determinar con precisión la secuencia de sus reinos, de sus eventos y de su cumplimiento en la historia. Además, este conocimiento estructural de cada unidad profética le ayudará al intérprete a determinar el paralelismo de sus símbolos, de sus temas y de sus eventos con las otras profecías del mismo libro.  Finalmente, este tipo de estudio le ayudará al intérprete a ver la conexión lingüística que pueda existir entre los reportes de las visiones del Libro de Daniel.

Ahora pasemos a ver cuál es el contenido y la estructura de los dos reportes proféticos que predicen el fin del mundo, en la primera división del libro de Daniel.

 

El sueño profético de Daniel 2 y su explicación

El sueño profético de Daniel 2 es conocido generalmente como el sueño de Nabucodonosor.  Este sueño es introducido por una narración que explica los problemas que afrontó el rey desde el momento que despertó de su sueño hasta el momento que le dieron su interpretación. Tanto la narración introductoria como el reporte del sueño profético hacen una unidad literaria que tiene siete secciones, las cuales forman un quiasmo o una estructura concéntrica.

Esta unidad literaria del sueño de Nabucodonosor comienza con un prólogo, donde se presenta la fecha del incidente del sueño, el efecto del sueño sobre la mente del rey y la referencia de que el sueño se le olvidó (Dan. 2:1). Además, el prólogo informa que el rey ordenó a sus oficiales que llamaran a los sabios de Babilonia para que le explicaran su sueño, y la respuesta de ellos  ante la orden del rey (Dan. 2:2).

Luego, la narración presenta un diálogo que se desarrolló entre el rey y sus sabios (Dan. 2:3-10). Al inicio del diálogo Nabucodonosor les dijo que él había tenido un sueño y que estaba muy turbado por conocerlo.  Enseguida, los sabios le respondieron que él debía relatarles primero el sueño y, entonces, ellos le darían la interpretación.

Este diálogo continuó mediante dos intervenciones más de cada parte.  Al terminar los sabios de hablar, el narrador reporta que el rey se enojó mucho y mandó a matar a todos los sabios de Babilonia (2:11, 12). Esta reacción de parte del rey agudizó el conflicto y se empeoró cuando también buscaron a Daniel y a  sus compañeros para matarlos (Dan. 2:13).  Con la mención de Daniel termina la segunda sección y sigue la tercera sección.

En esta parte, el narrador reporta que Daniel habló con Arioc, capitán de la guardia, y le hizo una pregunta:  cuál es la causa de que este edicto se publique de parte del rey tan apresuradamente? Luego, Arioc le declaró a Daniel el problema, y éste se presentó delante del rey, y le pidió que le concediera tiempo para darle la interpretación del sueño (2:14-16). Después, Daniel se fue a su casa y le informó a sus compañeros el problema del rey. También, Daniel les pidió que imploraran la misericordia de Dios para que no murieran junto con los sabios de Babilonia (Dan. 2:17-18). Luego, sin prolongar más la tensión del conflicto,  el narrador declara que a Daniel se le reveló el sueño en una visión de noche (Dan. 2:19), y que Daniel bendijo, alabó y le dio gracias a Dios por su revelación (Dan. 2:20-23). Esta alabanza y acción de gracias de Daniel es una poesía que se encuentra en el centro de la unidad literaria. Este hecho nos indica que la poesía es el clímax de la narración, donde se da a conocer la solución del problema del rey y de los sabios de Babilonia.

De aquí en adelante la tensión de la narración comienza a disminuir, y el narrador informa al lector que Daniel buscó a Arioc, le pidió que no mataran a los sabios de Babilonia y que lo llevaran ante la presencia del rey, para que él le comunicara la interpretación del sueño (2:24). La mención de Arioc en este versículo concluye la quinta sección y da lugar al inicio de la sexta sección.

Aquí el narrador reporta que Arioc llevó a Daniel ante el rey, y que éste le hizo a Daniel una pregunta (2:25-26).  Luego, Daniel le comunicó al rey que Dios le había mostrado el sueño con el propósito de que él supiera lo que acontecería en “el fin de los días” o en “el tiempo del fin” (Dan. 2:27-30). Después, Daniel le describió el sueño al rey y le dio la interpretación de su sueño (2:31-45).

Al describir el sueño, Daniel le dijo a Nabucodonosor que él había visto una estatua que tenía cuatro metales distintos. Ellos estaban distribuidos de la siguiente manera: La cabeza era de oro; el pecho y los brazos eran de plata; el vientre y los muslos eran de bronce; las piernas eran de hierro y los pies eran en parte de hierro y en parte de barro. Luego, Daniel le dijo a Nabucodonosor que él había visto en su sueño una piedra que golpeó a la estatua en los pies y la desmenuzó completamente. Notemos que la descripción de los metales sigue una secuencia continua de la cabeza a los pies. Es decir, en esta descripción no interviene ninguna recapitulación.

Enseguida, Daniel procedió a darle al rey la interpretación de su sueño.  Él le dijo: “Tu eres aquella cabeza de oro” (2:38). Es decir, la cabeza de la estatua representaba al reino de Babilonia. Luego, Daniel continuó diciéndole que “después” de su reino se levantaría “otro reino” (2:39), después “un tercer reino” de bronce (2:39) y, finalmente,  un “cuarto reino” que sería fuerte como el hierro (2:40). En otras palabras, cada metal representaba un reino. Sin embargo, los pies, que eran en parte de hierro y en parte de barro, representaban la división del cuarto reino mundial (2:41-43).

En base a esta explicación del sueño de Nabucodonosor (2:37-45) y a otras visiones de Daniel (7, 8) se puede afirmar que toda la estatua, de la cabeza a los pies, representa toda la historia de la humanidad, desde el imperio de Babilonia hasta el fin del mundo. También se puede añadir que los cuatro metales de la estatua representan cuatro reinos o imperios mundiales de la tierra que se levantarían y dominarían secuencialmente a través de la historia del mundo. Es decir, el oro representa al imperio Neo-babilónico (605 BC-539 BC), la plata al imperio Medo-Persa (539 BC-331 BC), el bronce al imperio Griego (331 BC-168 BC) y el hierro al imperio Romano unido (168 BC-476 DC). Este último reino, conforme a la naturaleza del metal que lo representa, sería un reino fuerte y desmenuzador (2:40).  Sin embargo, el cuarto reino sería dividido y así permanecería hasta el final de la historia del mundo (2:41-43).  Es decir, una vez que el cuarto imperio se dividiera, no recuperaría su unidad ni el poder de su primera etapa, aunque sus gobernantes harían intentos de reunificarlo. Además, Dios le reveló a Daniel que en la etapa final del cuarto dominio dividido, cuando sus reyes o gobernantes estarían intentando recuperar su unidad perdida, la “piedra simbólica” del sueño golpearía los pies de la imagen, y las naciones de la tierra serían destruidas totalmente (2:44, 45). Esa “piedra simbólica,” en contraste con los “metales simbólicos” de la estatua, representa al Reino de Dios que pondrá fin a los reinos de la tierra.

Finalmente, Daniel le explicó a Nabucodonosor que la piedra simbólica, o el reino de Dios, ocuparía todo el territorio del planeta tierra y ejercería su dominio eternamente (2:44-45).

La secuencia de la descripción de los cuatro símbolos metálicos y de su interpretación se presenta a continuación:

 

Dan 2:31-35

Dan 2:36-45

Secuencia de los símbolos metálicos

La interpretación de los símbolos

1. Cabeza de oro

1. Babilonia

2. Brazos y pecho de plata

2. Otro reino (Medo-Persia)

3. Vientre y muslos de bronce

3. Tercer reino (Grecia)

4. Piernas de hierro

4. Cuarto reino (Roma)

5. Pies en parte de hierro y de barro

5. División del reino de Roma

6. La roca

6. El reino de Dios

 

El epílogo de esta unidad literaria presenta a Nabucodonosor exaltando a Dios y honrando a Daniel con regalos porque él le reveló el enigma de su sueño (2:46-49). De esta manera concluye la narración del sueño de Nabucodonosor.

Para beneficio del lector, presentamos a continuación las distintas secciones que forman la estructura concéntrica de Daniel 2:

 

  • A. Prólogo narrativo (Dan. 2:1-2). El rey se perturba porque olvidó su sueño.
  •       B. Dialogo (Dan. 2:3-13). Los sabios no pueden revelar el sueño.
  •            C. Narración (Dan. 2:14-19). Daniel busca a Arioc
  •                 D. Poesía (Dan. 2:20-23). Daniel exalta a Dios
  •            C Narración (Dan. 2:24). Daniel busca a Arioc
  •       B’ Diálogo (Dan. 2:25-45). Daniel le revela el sueño al rey.
  • A’ Epílogo narrativo y poético (Dan. 2:46-49). El rey se alegra porque Daniel le reveló su sueño.

 

Como se observa en el bosquejo de arriba, la unidad literaria de Daniel 2 tiene una estructura quiástica o concéntrica. Es decir, la estructura está formada por tres secciones genéricas paralelas en orden ascendente y descendente (ABCDC’B’A’). Los paralelismos comienzan en los extremos (ABCC’B’A’) y terminan en el centro (D). Este tipo de estructura resalta el tema o el mensaje que aparece en el centro.  Es decir, en este caso resalta la sabiduría y el poder de Dios, que fueron expresados en la alabanza y en la gratitud de Daniel. En otras palabras, Dios es el principal protagonista de esta unidad literaria, porque él fue el único que reveló lo que estaba escondido y el único que reveló el sueño. Los otros participantes de esta unidad son relativamente secundarios.

 

La profecía de Daniel 7 y su explicación

El segundo sueño profético de largo alcance, que aparece en la primera división del libro de Daniel, se encuentra en el capítulo 7. Este sueño o visión, de manera similar al sueño del capítulo 2,  presenta cuatro símbolos proféticos que representan cuatro reinos mundiales, que gobernarían desde el reino Neo-babilónico hasta el fin de la historia humana.

El sueño de Daniel 7, de manera diferente al sueño de Daniel 2, gira en torno a cuatro animales simbólicos y, además, contiene dos nuevos elementos o temas que no se habían revelado anteriormente. Es decir, en este segundo sueño aparece un león, un oso, un leopardo y una bestia indescriptible. Y, aunque este sueño repite la secuencia de los cuatro reinos mundiales del sueño de  Daniel 2, añade dos nuevos elementos que hasta ese momento no se habían revelado: Un cuerno pequeño (otro reino) y una escena de juicio en el cielo.

Este reporte del sueño de Daniel 7, de acuerdo a la estructura de la primera división, es la última unidad literaria de esta parte del Libro de Daniel. Este reporte profético tiene una estructura literaria sencilla. El prólogo presenta la fecha de la visión (7:1). Luego, el profeta describe los cuatro vientos del gran mar, las cuatro bestias simbólicas que salían del mar (7:2-8), la escena de juicio en el cielo y los resultados del juicio (7:9-14). Además, el profeta presenta la interpretación que le dio el ángel Gabriel de los símbolos del sueño y de la escena de juicio en el cielo (7:15-27). Finalmente, el epílogo presenta la experiencia personal de Daniel acerca de su visión (7:28).

Notamos en este reporte profético que la palabra “rey” fue usada tanto de manera literal (Dan. 7:1) como de manera figurada (Dan. 7:17, 24). Es decir, el término “rey” fue utilizado tanto para referirse al rey Belsasar (7:1) como para referirse a un reino (Cf. 7:17, 23, 24). Este hecho nos indica que al estudiar las profecías de Daniel debemos poner atención al uso que se le da a los términos lingüísticos de cada reporte profético, para evitar que se cometan errores en la interpretación de las predicciones del sueño o visión.

También deberíamos notar en este reporte de Daniel 7, que aunque se repite la secuencia de los cuatro reinos del mundo, añade dos elementos nuevos que no se habían revelado en el primer sueño (Dan. 2). Ellos son: (1) el símbolo del “cuerno pequeño,” que surge después de que salieron los 10 cuernos de la cuarta bestia (7:8, 20-21, 24- 25), y (2) la escena del juicio en el cielo, que da su veredicto a favor de “los santos del altísimo” (7:9-10, 22, 26-27).

Por otro lado, la división del cuarto reino, que ya se había presentado en el sueño de Daniel 2, se vuelve a reafirmar en esta visión de Daniel 7. Este período de la división del cuarto reino es el período histórico en que actúa el “cuerno pequeño,” durante el cual le hace la guerra a Dios y a la ley de Dios (7:24, 25). También este es el período  en que el “cuerno pequeño” persigue al pueblo de Dios por “un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo” (7:25). Luego, una vez que hubiere terminado este período, comenzaría el juicio de Dios que dictaminará la destrucción del “cuerno pequeño” y la vindicación de los “santos del Altísimo” (7:26). También, una vez que el “cuerno pequeño” hubiere sido enjuiciado y destruido, los santos del Altísimo recibirán el reino de la tierra y le servirán a Dios (7:26, 27).

La estructura literaria del reporte de Daniel 7 se ilustra como sigue:

 

  • A. Prólogo (Dan 7:1)
  •      B.  Descripción del sueño de Daniel (Dan 7:2-14)
  •            1. Los cuatro vientos del cielo combaten en el mar (Dan 7:2)
  •            2. Cuatro bestias suben del mar (Dan 7:3-8)
  •                 – León
  •                 – Oso
  •                 – Leopardo
  •                 – Bestia terrible, 10 cuernos y otro cuerno pequeño
  •            3. La escena del juicio en el cielo y sus resultados (Dan 7:9-14)
  •                - La escena de juicio (Dan. 7:9-10)
  •                - La cuarta bestia es muerta y quemada (Dan. 7:11, 12)
  •                - El Hijo de hombre recibe dominio, gloria y reino (Dan. 7:13, 14)
  •      B’  Interpretación del sueño de Daniel (Dan 7:15-27)
  •           1. Las cuatro grandes bestias se levantarán y, después, los santos del Altísimo recibirán y poseerán el reino (Dan 7:17, 18)
  •           2. Más detalles sobre la cuarta bestia, los 10 cuernos y el otro cuerno pequeño (Dan 7:19-25)
  •               – La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra (Dan. 7:23)
  •               – Los diez cuernos son diez reyes del cuarto reino (Dan. 7:24)
  •               – El cuerno pequeño es otro rey diferente del cuarto reino (Dan. 7:24, 25)
  •          3. El juicio del cielo y sus resultados (Dan 7:26-27)
  •              -  Se sentará el Juez y le quitarán el dominio al cuerno pequeño para que      sea destruido hasta el fin
  •                  (Dan. 7:26).
  •              - El reino, el dominio y la majestad de los reinos de la tierra será dado a los santos del Altísimo (Dan.
  •                 7:27).
  • A’ Epílogo (Dan 7:28)

 

Este reporte profético también tiene una estructura concéntrica. Al principio de la unidad está el prólogo y al final está el epílogo, mientras que en el centro está la descripción y la interpretación del sueño. Tanto la descripción del sueño como su interpretación siguen una secuencia cronológica. Sin embargo, notemos que la interpretación se presenta en dos etapas.  Primero,  la interpretación de los cuatro animales simbólicos y la escena del juicio en el cielo se presentan de una manera general y resumida (Dan. 7:17, 18). Luego, la interpretación de la cuarta bestia, los diez cuernos, el otro cuerno pequeño y la escena del juicio en el cielo se presentan de una manera más detallada y específica (Dan. 7:19-27). En ambas etapas notamos claramente que los cuatro animales simbólicos ejercen su dominio hasta cierto tiempo y, luego, se lleva a cabo el juicio en el cielo hasta que da su dictamen.

Para beneficio del lector presentamos a continuación una comparación de los sueños de Daniel 2 y 7, para que se note la secuencia de sus símbolos, de sus eventos, de sus temas y de su cumplimiento. Veamos, pues, la siguiente gráfica comparativa:

 

Daniel 2

Daniel 7

Elementos simbólicos

Elementos simbólicos

Interpretación

1. Cabeza de oro

1. León

1. Babilonia

2. Brazos y pecho de plata

2. Oso

2. Reino (Medo-Persia)

3. Vientre y muslos de bronce

3. Leopardo

3. Tercer reino (Grecia)

4. Piernas de hierro

4. Bestia terrible

4. Cuarto reino        (Roma unida)

5. Pies de hierro y barro

5. Diez cuernos /            otro cuerno pequeño

5. Reino dividido /         otro reino diferente

Juicio en el cielo

Juicio en el cielo

Roca

Reino de Dios

Reino de Dios

 

Esta comparación de los elementos simbólicos de ambos sueños muestra que cinco de ellos son paralelos y secuenciales. Es decir, cada uno de los símbolos paralelos se refiere al mismo reino y al mismo período histórico. Solamente el cuerno pequeño y el juicio en el cielo de Daniel 7 son nuevos y no tienen elementos paralelos en el sueño de Daniel 2. Sin embargo, aunque el cuerno pequeño de Daniel 7 no tiene un elemento paralelo en Daniel 2, él ejerce su dominio en el mismo período de los dos pies y de los 10 cuernos por 1260 días. Una vez de que este período termina, entonces comienza el juicio en el cielo.  También, el símbolo de la roca del sueño de Daniel 2, que destruye a las naciones de la tierra, tiene su paralelismo en el reino de Dios de Daniel 7.  Este reino será entregado a los santos del Altísimo después de que termine el juicio en el cielo. Por lo tanto, la destrucción de las naciones de la tierra y la entrega del reino de Dios a los santos del Altísimo sucederá después de que se termine el juicio en el cielo. Este evento es importante en la escatología o en los eventos finales del libro de Daniel.

Como hemos visto los dos sueños de Daniel 2 y 7 predicen el levantamiento de cuatro grandes reinos en la tierra, la realización del juicio de Dios en el cielo y el establecimiento del reino de Dios en la tierra.  Todas estas predicciones tienen su cumplimiento cronológico desde el imperio de Babilonia  (605-539 AC) hasta el establecimiento del reino de Dios en la tierra.

 


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